Lleva las rodillas al pecho, agárralas
con los brazos y ruédate hacia delante y hacia detrás sobre la columna,
masajeándola con suavidad desde el cuello a la base de la columna.
Asegúrate de hacer esto sobre alguna superficie suave.
1-2 minutos.
Beneficios: Este ejercicio hace que circule la energía y relaja la
columna. |
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